Primero la fuente. Después la conclusión.
Una ficha comercial puede iniciar la investigación, pero no sustituye una prueba práctica ni una comparación controlada.
Datos del fabricante
Especificaciones publicadas por el fabricante, con enlace y fecha de consulta. Las atribuimos a su origen y no las presentamos como medición propia.
Investigación editorial
Contraste de manuales, fichas y documentación. Si detectamos versiones o cifras contradictorias, la ficha debe mostrar esa incertidumbre.
Experiencia práctica
Solo usaremos «probado» cuando hayamos tenido acceso al equipo, con protocolo y condiciones de prueba publicados. Ninguna ficha actual lleva esa etiqueta.
Información de usuarios
Puede orientar preguntas, pero no se convierte por sí sola en un dato técnico o una conclusión general. Debe estar identificada como tal.
Mediciones propias
Ruido, olores y tiempos requieren método repetible. Hasta contar con él, no asignamos rankings ni puntuaciones.